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PSICOANÁLISIS EN MÉXICO


FREUD, PSICOANÁLISIS, HISTORIAS
Trabajos Psicoanalíticos

CONTENIDO

Prólogo

Sigmund Freud. Descubrir el inconsciente, fundar el psicoanálisis

El SER psicoanalista: algunas reflexiones

La psicología clínica, el psicoanálisis y la Facultad de Psicología de la UANL

Psicoanálisis en México: una triple genealogía. Fromm, API, Caruso

Una trayectoria en psicoanálisis: conversaciones con Teófilo de la Garza

Notas para una historia del movimiento Plataforma Internacional: Sus antecedentes

El psicoanálisis en México: una cronología

PROLOGO
(Fragmento)
DAVID C: FLORES

Hace más de tres décadas que gozo de la amistad de Rodolfo Álvarez del Castillo, diestro ejercedor del pensamiento, a quien sin embargo se le dificulta especialmente la escritura; creo no ser el único que venía exhortándole en tal sentido, y por ello no dejé de congratularme al saber de este libro, ni de recibir con gran placer su amable invitación a prologarlo. Se trata de una compilación de textos que tienen en común la búsqueda de lo histórico en psicoanálisis, de ciertos entramados de acontecimientos que marcan lo que somos de una manera tanto más difícil de llevar cuanto menos historizada. Lo que somos, digo. Y, ¿qué somos?, ¿qué es ser psicoanalista?, ¿es acaso una función de la personalidad, como sugiere el doctor De la Garza? Sin duda hay aquí un asunto de identidad -a asumir a título psíquico individualmente-, pero también algo del orden del reconocimiento social, donde se juega la filiación, la genealogía, la distribución propiamente histórica e institucional de los lugares. Precisamente una de las problemáticas que atraviesan el libro es la relativa a la legitimación en psicoanálisis; aunque no es examinada en detalle ni sometida a teorizaciones, muestra sus filos, respecto a lo cual el autor apunta pertinentemente las tres vías que, en exclusión recíproca o combinadas, han sido explotadas en la historia: la más simple y mecánica es la de la API (Asociación Psicoanalítica Internacional), donde alguien sería psicoanalista en virtud de su membresía societaria; una segunda es la escolástica referencia al texto, donde se sería psicoanalista en razón de la eficaz reproducción de cierta discursividad bien codificada (tendencia que más bien ha caracterizado a los lacanianos); finalmente, entre ambas, transita la evocación de lo inefable que se trasmitiría de un modo quasi mágico gracias a la cercanía con un "grande"; cuando cada quien se siente heredero de, y ostenta, protectora o provocadoramente, algo de la esencia de los orígenes, cuando unos guardan con celo en una botella un poco del aire vienés, un libro autografiado y fetichizado, o las barbas apócrifas del viejo Freud, acaso acariciando autoeróticamente los emblemas románticos de algún palingenésico encuentro con Karl Abraham o con Sandor Ferenczi; cuando alguien presume haberse analizado con quién a su vez se analizó con el renombrado señor X, buscando autorizarse ante sí y ante los demás como uno de los elegidos, cual digno miembro de la legión del temple o de la liga de la justicia… Pero si más allá de mi inevitable ironía existe más de una manera de pensar y pensarnos en el psicoanálisis, es que cierta dimensión de la historia las condiciona. Es este sentido histórico el que recorre las distintas piezas que componen el libro de Rodolfo, desde los textos que toman como referente explícito algunas individualidades (Freud, Teófilo de la Garza), a los que abordan en diversa escala el plano institucional: un fragmento de la vida de la Facultad de Psicología de la UANL, abriéndose hacia la historia mas general del psicoanálisis en México, que a su vez se enraíza en sus ascendencias sudamericanas y europeas, en una singularisíma triple genealogía (Fromm, API, Caruso), lo que nos reconduce a Freud, no ya como el pionero individual inmerso en una circunstancia, el azaroso descubridor de un trozo de verdad sobre lo humano, una figura más o menos mitificada, entre anécdotas curiosas y la alusión a un nebuloso sino heroico, alguna disposición psicológica especial; más bien a Freud pensado como el fundador de un movimiento cognoscitivo pero también institucional, como el iniciador de una manera de visualizar el psiquismo, pero como inventor también, entonces, de un oficio, este imposible llamado psicoanálisis.

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roalvare@fap.uanl.mx